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El mito y el Alano PDF Imprimir Correo electrónico
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Escrito por Joaquín Cárdenas   
Martes 26 de Enero de 2010 19:34

 

EL MITO Y EL ALANO:


El 30 de marzo de 2004, se publica en el BOE el reconocimiento de la raza Perro Alano Español y se abre de nuevo una puerta que nunca debió de cerrarse, más aún, en las narices, de uno de los más grandes tesoros de la cinefilia internacional, cuando en 1.964 enterraron en vida a una raza que si había abandonando un mundo, era el de las exposiciones y los libros de registro de la época, pero que seguía escribiendo con renglones bien derechos la historia de los verdaderos campeones caninos de la funcionalidad, aunque de forma anónima, en rehalas y valles ganaderos, sobre todo del norte peninsular español, donde las leyendas de sus proezas en agarres, eran el único argumento para seleccionar machos y hembras en las genealogías de cada camada.

Pues bien, hasta ahí la versión oficial del alano español: ¡Enhorabuena a todos los alanos y alaneros! Ya han transcurrido casi 5 años desde aquel día, y algunos parecen no haberse dado cuenta de que, 50 años en el olvido, si no han logrado hacer desaparecer para siempre la raza, no ha sido por otro motivo que por haber mantenido vivas unas extraordinarias cualidades como perro de trabajo. Y este puesto no se ha ganado sólo con un sobresaliente instinto de presa, que también, sino con un bloque de características psicológicas, bien equilibradas, que le capacitan para convivir con otros animales, con niños y hasta para dormir en la puerta de casa, suelto, sin que peligre la paz del colectivo, de la misma manera que ocurría en el pasado con otros perros de pastor, franceses, belgas, holandeses o alemanes, bien controlados. Las cualidades de un perro ganadero, lo elevan a una categoría imposible para otras razas de presa, y ahí llegamos a la primera y más importante de las aportaciones de nuestro viejo alano español, que sin ser un carea o guarda de ganado, sí cuenta con la agudeza mental de los perros del pastor, y su energía, y sus ganas y facilidad para aprender y satisfacer al amo, pero además cuenta con un “extra” que lo diferencia de estos, y es que el ganado bravo que manejan, pastaba libremente por el campo, pesa unos 400 kilos, y no sabe de pastoreo, sino que necesita de una capacidad de sujeta casi sin límites: Esa sí es una diferencia que le hizo ocupar un papel que no existía en la clasificación internacional canina, y que le convirtió en la leyenda que a todos nos sedujo cuando lo conocimos, algo que no debemos olvidar criadores y asociaciones nunca.

…Porque, seamos absolutamente sinceros: ¿qué es de lo que todos los propietarios y criadores de alano seguimos llenándonos la boca al hablar? De las hazañas de los alanos legendarios, las de Becerrillo y Leoncillo luchando contra el indio Caribe en las Américas, las de los cuadros de Goya, donde los alanos humillan a nuestro indomable toro de lidia, las que cuenta el Berganza de Cervantes, en las páginas del Coloquio de los perros, y las de cientos o miles de héroes anónimos más, que han inspirado a pintores, escultores, escritores o narradores populares, en lances que convencen con la evidencia… entonces, ¿por qué el círculo actual de alaneros se resiste a aportar ni una muesca más en la historia de la raza, y se conforman con el consentimiento de unos jueces de concursos de belleza, que aún no conocen en profundidad la raza, con contadas excepciones, o si la conocen es por boca de los miembros de las asociaciones que presentan a sus propios ejemplares?

He podido ver en alguna exposición reciente, como ejemplares de una tipicidad extraordinaria eran sacados del ring en los juicios, y se nombraban campeones a los de los miembros de la asociación, con unos perros que portando el rabo entre las patas, recordaban más a boxer o a otras razas modernas, y que no inspiraban en absoluto las características que debemos apreciar en una raza milenaria de utilidad... ¿Por qué aún no contamos con pruebas de trabajo para restar toda la subjetividad a los juicios de la raza, si ésta se ha registrado en el grupo de perros de trabajo? ¿De quién es la responsabilidad? ¿De organismos oficiales? ¿De asociaciones? No todos los perros estarían preparados para superarlas pero, ¿lo estaríamos nosotros?

El momento de la recuperación de una raza, es un momento sumamente delicado para cualquier especie, ya que se suman diversos elementos altamente peligrosos cuando se combinan entre sí: por un lado una pasión desmedida suele cegar a los abnegados enamorados de sus perros, cuyo desconocimiento sobre el tema nunca será mayor, y que en breve convertirá a sus canes en pródigos reproductores. De ese modo, mientras que los ejemplares más representativos se quedan en sus hábitats naturales desarrollando su trabajo diario, los otros, cuya mayor virtud es la energía de sus dueños que, incansablemente les harán visitar todas las exposiciones del país, serán los que transmitan sus características, dispersando su genética por toda la geografía, a gran velocidad. Hoy ya tenemos algunos de esos “consagrados” campeones en la raza, y sinceramente, ¿son los individuos que más fielmente atesoran esas virtudes que a sus propietarios enamoraron de los legendarios presas ibéricos de antaño? Por responder de un modo suave, digamos que la gran mayoría de ellos no.

Debemos ser muy críticos y objetivos con nuestros ejemplares, por el mero hecho de ser nuestros, no debemos ignorar sus defectos o carencias, y ensalzar subjetivamente sus virtudes. Miremos por ejemplo hacia nuestro mastín español, está aún muy reciente en nuestra historia; los contados mastineros que aún buscan al rey de los guardianes del rebaño ibérico, se afanan en eliminar lacras genéticas, bien fijadas en esta raza, justamente en la misma época de expansión de la hablamos. Para nuestro milenario amigo, aún no es demasiado tarde, algunos estamos a tan sólo 2 generaciones de los pilares de la raza, y esto nos permite avanzar en lo antiguo, manteniéndolo, en vez de huir hacia adelante, alejándonos del tipo primitivo: son muchos los parámetros que deben caracterizar a la raza, más allá de una cabeza espectacular, o unos ojos amarillos. La longevidad es una cualidad en el alano, y más aún, la calidad de vida a la que pueden llegar nuestros alanos al sobrepasar los 13 años, las camadas muy numerosas, por encima de 10 cachorros, son normales en él, y el movimiento o las caderas, dicen mucho de una raza sana y vigorosa, que no ha debido caer en los grabes problemas de la consanguinidad de las razas modernas, como se analizaba en un video de la B.B.C. recientemente. El espectro de algunos individuos, que son garante de calidad de su descendencia, cruzados con líneas de sangre bien diferentes. Por otro lado existen posturas y gestos atávicos, que son patrimonio de una raza, y la diferencian del resto, pero en nuestra opinión, con la dispersión tan grande que existe entre los criterios de cría, la palabra raza se nos hace demasiado grande, y no nos dice nada. Por el momento sólo podemos garantizar objetivamente el concepto de línea de sangre.

En estos 5 años de oficialidad, el daño que ha hecho a la raza la cría con los primeros campeones de belleza, ha hundido más profundamente en la tierra, el recuerdo de los viejos alanos criados en los valles cantabros en los años 80 y 90, que con toda seguridad no eran el paradigma de la pureza racial, pero sin ningún género de dudas, cuando se sirvieron de otros individuos, si se cuidaron mucho, por su propio interés, de que estos contaran y aportaran las mismas virtudes funcionales que encarnaba nuestro buen alano.

Ha llegado el momento de que criadores, asociaciones y organismos mediten responsablemente sobre cuál debe ser el futuro de nuestro milenario alano español: si el romanticismo y las hechuras del perro, como único testimonio de que un día hubo un perro en España capaz de doblegar toros, jabalíes y soldados, o si enterramos de nuevo en vida, las todavía vigentes cualidades que tienen como perro de trabajo. Hoy por hoy, podemos volver a ubicar a nuestro viejo perro de presa, como icono de las razas de trabajo; pero tenemos mucho trabajo por delante.

 

 

Autor: Joaquín Cárdenas

Afijo y web del autor: Corrican Alanos Españoles

Imagen: Rugo de los Tarantos. Propiedad de: Javier Parra; Afijo: "Los Tarantos"

Fuente de orígen: Alano Español Foro

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Última actualización el Martes 26 de Enero de 2010 20:08
 

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